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::: Relación humana

Autor: Genara Bermejo Ver autor

Sin publicar (2006)

 

Relación humana

La gente que tiene mal tipo de representación, ¿todavía no se ha dado cuenta de que estamos en el siglo XXI? Ve con la gente que te guste, recibe a quien te trasmite, yace con el sexo que sientas.

Y no vivas en ese lodazal mental que frecuentas: da ese paso: te aseguro que lo verás todo maravillosamente. Aunque solo sea pensando en ti, piensa en ti misma. Aceptarse no significa ir con la calavera de Hamlet en la mano por la vida, ni con un balón de reglamento por corazón, ni con una bata de cola a la oficina. Como buena LIBRA que soy, procuro ser consecuente conmigo misma. Si te encuentras mal ubicada dentro de ti, piensa que siempre hay una posibilidad de REACCIÓN, y si crees hallarte en soledad, no es así, porque no estás sola, estás contigo y conmigo si quieres. Eso es lo único que tienes en propiedad, no y no te riegues cuando te sientas árida porque con toda seguridad, no estarás seca si viva sigues. Por favor, no cuentes penas a la gente pues nadie es pañuelo de mocos y el complejo de misionera no todo el mundo lo tiene. Si sabes de alguien que es sensible, no le atormentes con tus “taras”, bastante tiene ella con ser tierna y PACIENTE. Conozco personas que con setenta años juegan al fútbol y son más felices que los propios profesionales. Yo concretamente jugar al fútbol me relaja un mogollón de tensiones. ¡Por favor, aunque no sientas lo que yo, déjame entrar en ti necesito realizarme! ¿Por qué solo vamos hacer música -caso de vivir Mozart- si el espíritu humano es inagotable y hay otro ritmo de vida? Nadie está ciego ya que los propios ciegos están dando al mundo una lección, la imagen del pobre ciego ha tiempo que ha pasado a mejor vida. Parece que hay presentada una demanda judicial contra un equipo de fútbol de ciegos por una señora. En sus partidos le ponen un cascabel al balón para orientarse por el sonido. En pleno segundo tiempo, con el marcador a cero, a la demandante se le escapó una perrita pequinesa que corrió por el césped donde los ciegos jugaban al fútbol Estos confundieron el sonido del cascabel de la perrita con el del balón y todos acabaron corriendo tras el animal, dándole patadas. En realidad, se trata de un caso aislado y bien pudiera ser invento de la escritora que remite. Existe por ahí un chiste que, lejos de ofender, me parece divertido: a un ciego le dan una lija del numero ocho, la más gruesa del mercado, y después de sobarla unos segundos con la yema de los dedos, con expresión pensativa en su rostro, acaba diciendo: ¿Quién ha escrito esta gilipollez? Bromas aparte y yendo al grano, amo a los ciegos con su ejemplo lo veo todo más fácil.

Si te crees acabada, rebañote y como un esqueje, plántate de nuevo si tienes algo que ofrecer, compártelo conmigo a fin de cuentas vivimos en la misma vida. Piensa un poco, llegarás a la conclusión que nos necesitamos: dame tu trabajo bien hecho y te pagaré una caña, donde el sitio sea agradable, el marisco fresco, donde se juega al mus sólo por azar, aunque ser membrillo sea duro.

Acuérdate de mí cuando estés en tu alegría, no te robaré tu tiempo. Si eres buena persona, llévala contigo donde yo esté porque siendo dos iguales somos proyecto de masa donde alguien se ríe se acerca la gente. No te importe estar rodeada de lo que podíamos llamar “el lado oscuro”: los ineptos, las guerras, las drogas. Estos menesteres ¿realmente te preocupan…? ¡Claro, como a todo el mundo! Pero no por eso se acaba tu vida: a tu entorno ponle moqueta, al resto de los demás colabora para que la tengan. ¿Hay algo más hermoso que un caritativo deseo de felicidad al fin? Yo no aspiro a estar detrás de tus lágrimas, pero al menos no seas egoísta. ¿No comprendes que te vas aburrir sola? A nadie le dan el Nobel por ofrecer aliento... (perdón) ¿Cómo influiría en mí un premio así, de esa envergadura...? ¿Volvería a usar vaqueros? ¿comería carne de vaca?, ¿daría conferencias en Bagdad...? Y qué, “Bagdad” lo mismo. ¿Hay algo más solitario que un estómago vacío?, me voy a cenar....

¿Me acompañas...?