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::: Nocturno

Autor: Genara Bermejo Ver autor

Publicado: Del tálamo al cálamo (2007) Ver obra

 

Nocturno

Cierro ventanas, apago luces, enciendo la noche y me acomodo en la cama para viajar a un país de sueños infinitos. Huele a flores y a tierra mojada.

En este momento noto como tus ojos me contemplan; invisibles, con un temblor de cristales de fuego que agitan la seda lunar de tus pupilas, invitando a los míos; que tejen sueños sobre una almohada bordada con hilos de azabache y cubierta por un velo de ternura, sobre la que me recuesto.

Semidesnuda, excitada, sintiéndome amada, soñando fantasías, esperando entrelazar nuestros cuerpos.

Juegos, caricias deslizando tus finos dedos con suaves masajes; invitando a una corriente corporal intensa; despertando el deseo y la pasión hasta saciar mi sed. Caricias, mimos, apasionados besos… aumentan mi temperatura corporal. Una mano en el corazón, la otra buscando a... la mujer que nota los senos mojados por la suave humedad de unos labios amantes; a la mujer que vive el amor en eterna vigilia.

Una vigilia eterna de encuentros que sólo suceden en los sueños.

Sueños que nos trasladan a aguas cálidas, que invitan al placer y me llenan de gozo cuando mi cuerpo se funde con el tuyo, aumentando mi léxico sensual. Quiero vivir con intensidad y aceptar este instante que tú llenas con sonoras carcajadas.

Los besos que te doy se repiten, quizás se desgasten, pero los de esta noche son nuevos para tus labios; besos que quiero mezclar con suaves caricias que formen parte de mi lenguaje corporal.

Aún me quedan cómplices miradas y dulces palabras de amor por decir. Mientras, deslizo mi mano que traspasa un camino lleno de sensaciones; que van a paso lento, bajando desde el cuello y la cintura hasta encontrar los ansiados muslos. El tiempo no pasa, puedo percibir el aroma de tu piel, contar cada uno de tus lunares, sin prisas, al compás de mi sueño.

La cama se va despojando de sus pesadas vestiduras, las sábanas de seda estorban, resbaladizas de humedad y salitre que incitan al placer. Una sensación de éxtasis infinito me sorprende al lado de mi amado, en esta noche de locura amorosa, en la que la fantasía se adueña de mis emociones y recuerdos.
¡Te quiero, te adoro!.

No deseo despertar nunca y poder gozar así de las maravillas de esta fantasía. Gracias por regalarme tu amor.